martes, 1 de marzo de 2011

Jane Eyre, las gafas del amor y Kasier Chiefs

El señor Rochester entró el último. Yo procuré concentrar mi atención en la labor que me había provisto. Al distinguir la figura de aquel hombre, recordé el momento en que le viera por última vez, cuando le acababa de prestar un inestimable servicio. Entonces él, cogiendo mi mano y mirándome, había revelado una tumultuosa emoción, de la que yo había participado. ¡Qué próximo a él me había sentido en aquel momento! Ahora, en cambio, ¡qué lejanos estábamos el uno del otro! Tanto, que ni siquiera esperaba que viniese a hablarme. No me asombró, pues, que sin mirarme, se sentara al otro extremo del salón y comenzase a conversar con algunas señoras.
Al observar que su atención estaba dedicada a ellas y que podía, por tanto, mirarle sin ser vista, le contemplé, experimentando un agudo y a la vez doloroso placer en hacerlo: el placer que pueda experimentar quien, sintiéndose envenenado, bebe, a sabiendas, el dulce veneno que le lleva a la tumba. ¡Qué verdadero es el aforismo de que «la belleza está en los ojos del que mira»! El moreno y cuadrado rostro de Rochester, sus espesas cejas, sus penetrantes ojos, sus rudas facciones, su boca voluntariosa, no eran bellos, según los cánones de la estética, pero para mí eran más que bellos: eran interesantes y estaban llenos de una sugestión que me dominaba. Yo deseaba no amarle -el lector sabe el esfuerzo que realicé para extirpar mi amor- y, sin embargo, ahora que le veía, la pasión desbordaba, impetuosa y fuerte. Aun sin mirarme, me obligaba a que le amase.


Mis queridos navegantes del amor,

Siguiendo con el repaso del curso de gramática del amor de Irene, hoy he querido destacar este fragmento de Jane Eyre, de Charlotte Brönte. De las tres cosas que más llaman la atención en estas líneas, una ya la comentamos cuando hablábamos el otro día de Karenin y de sus orejas: enamorarse implica sin remedio empezar a ver el mundo de otro modo.

Es muy gracioso comprobar cómo Jane y Rochester, al poco de conocerse, se encuentran el uno al otro bastante poco agraciados. Rochester incluso le dice abiertamente que tiene una cara rara. A Jane él le parece un poco tosco, “rudo”, como nos dice aquí.  A medida que los dos se van enamorando, la aparente fealdad se transforma. Como nos recuerda la propia protagonista: «la belleza está en los ojos del que mira».

Otra cosa que me gusta mucho de este fragmento es que resume muy bien uno de los ejes de la novela, que es la resistencia constante de Jane a rendirse a sus sentimientos. Hay muchos obstáculos que deberían disuadirla de querer a Rochester, como sus diferencias sociales, los misterios que rodean a su presencia, su intimidante franqueza… Jane es una mujer fuerte, independiente, luchadora, con los pies sobre la tierra y principios arraigados. A la vez, no deja de ser una chica joven que está muy sola en el mundo y que encuentra en Rochester un compañero, un igual intelectual, a la vez que su casa se convierte para ella en un verdadero hogar.

Este constante ir y venir, la lucha interior de Jane para controlar unos sentimientos que se le desbordan, me parece uno de los grandes aciertos de la novela. Brönte consigue de este modo eso tan difícil de hacer: que empaticemos con su personaje.

Al leer estas líneas, no puedo evitar sentirme transportada a la misma habitación donde Rochester entretiene a sus visitas y finge ignorar a Jane, mientras ella se da cuenta de que ambos están unidos por una energía tan poderosa que los obliga a estar conectados aunque no se miren a los ojos.




El domingo pasado salí a correr y, en contra de mi costumbre, me llevé un iPod Shuffle para escuchar música mientras lo hacía. Hacía unos tres años que no corría con él y no me acordaba de las canciones que tenía almacenadas ahí dentro. Fue muy divertido reencontrarme con algunos “viejos amigos”, como este tema de los británicos Kasier ChiefsEvery day I Love you less and less. 

Escuchándola, me atreví a pensar que bien podría ser la banda sonora de una Jane Eyre contemporánea tratando de autoconvencerse de que va a ser capaz de arrancarse a Rochester del corazón:


Everyday I Love You Less And Less

Everyday I love you less and less
It's clear to see that you've become obsessed
I've got to get this message to the press
That everyday I love you less and less
And everyday I love you less and less
I've got to get this feeling off my chest
The Doctor says all I needs pills and rest
Since everyday I love you less and less
Unless, unless
I know, I feel it in my bones
I'm sick, I'm tired of staying in control
Oh yes, I feel a rat upon a wheel
I've got to know what's not and what is real
Oh yes I'm stressed, I'm sorry I digressed
Impressed you're dressed to SOS
Oh, and my parents love me
Oh, and my girlfriend loves me
Everyday I love you less and less
I can't believe once you and me did sex
It makes me sick to think of you undressed
Since everyday I love you less and less
And everyday I love you less and less
You're turning into something I detest
And everybody says that your a mess
Since everyday I love you less and less
Unless, unless
I know, I feel it in my bones
I'm sick, I'm tired of staying in control
Oh yes, I feel a rat upon a wheel
I've got to know what's not and what is real
Oh yes I'm stressed, I'm sorry I digressed
Impressed you're dressed to SOS
Oh, and my parents love me
Oh, and my girlfriend loves me
Oh, they keep photos of me
Oh, that's enough love for me
Oh, and my parents love me
Oh, and my girlfriend loves me
Oh, they keep photos of me
Oh, that's enough love for me

6 comentarios:

  1. Mi favorita, ya lo leíste en mi blog :P
    En cuanto venga de capturar (mi clase de fotografía) escucho la canción.

    Besitos

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  2. A ver si te gusta o bien te parece una auténtica locura que haya relacionado las dos cosas ^-^

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  3. Precioso fragmento y preciosa la canción, no les habia escuchado nunca, y resulta que llevan unos trajes de huesos muy "The Misfits", muy yo!!!xD

    Cuantas veces hemos dicho en voz baja eso de no quiero amarte, o te amo cada vez menos, para intentar borrar unos sentimientos que no queremos sentir...
    Resultado: nunca funciona!!Al final nuestro corazón puede más, y no sólo nos enamoramos, sino que, como se suele decir, hasta las trancas!!

    P.D: He visto en el carrefour de mi ciudad, tu gramática del amor, con regalo de un colgante con un corazón...me quedé sorprendida, pero prefiero mi edición del corte inglés con diario para escribir!!!jejeje

    Un abrazo muy fuerte Rocío!desde esta Torrelavega gris, lluviosa y congelada.

    Rebeca.

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  4. Me encanta este fragmento. Define muy bien lo que es amar a contravoluntad y caer en ese infierno "en el que te quedarías a vivir para siempre". "Agudo y doloroso placer"... Qué definiciones (ambas, la de Charlotte Brönte y la tuya) más acertadas.
    Estoy a sólo dos capítulos del final! Ais! un libro para soñar despierta... Qué bien escribes, Rocío y qué sensibilidad!

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  5. Rebeca, algún día te contaré un método infalible para desenamorarse a conciencia. Científicamente probado! ^-^
    Esther, muchas gracias y suerte con Los siete soles!

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  6. ¿Cuál es ese método?
    Me has dejado intrigado, Rocío ;-)
    ¡Besos!

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